HUARACINOS
DE LOS 70"
Fuente:FACEBOOK:
http://www.facebook.com/groups/huarazrenacimiento/
Roger
Julio Llaxacondor Vilca
Como era de esperar
gracias a la cadena de radios aficionados, ya Lima y las Autoridades Políticas
tenían conocimiento de lo ocurrido.
Esto alegro a la
población, porque significaba que podían venir a socorrer la emergencia que
vivía la ciudad, al medio día se sintió el ruido de un avión militar surcando
el cielo. Esto hizo que se arrancaran algunos aplausos de alegría.
Las carreteras y
caminos estaban bloqueados y no había tránsito vehicular , es decir
estaban aislados, incomunicados del resto del país. Aquello si fue de
preocupación alarmante, el Hospital estaba desabastecido de medicinas para esta
emergencia, y estaban haciendo curaciones, con riesgo de infección.

Para el día martes
desde las 10 de la mañana apareció surcando los cielos los aviones del ejército
peruano, y de ellos empezaron a lanzarse paracaidistas, esto emocionó y
entretuvo a la población, algunos paracaídas, eran solo de paquetes, unos con
alimentos y otros con medicinas, la población se comenzó a exacerbar con ello,
y tuvieron que pedir que se ponga orden para no degenerar en peleas por estas
primeras ayudas que se empezaban a recibir.
Los días siguientes
esto paso a ser común, y el cielo se comenzó a llenar de Aviones, avionetas y Helicópteros,
estos últimos de distintos modelos, comenzó a llegar ayuda internacional, en
medio de ello destacaba la ayuda recibida de Rusia, Cuba y Estados Unidos.
Las personas comenzaron
a reubicarse con sus familias, buscando sitios más cómodos, y donde podían
levantar sus primeras cabañas, esto se complementó con la instalación de carpas
de lona hechas para este tipo de emergencias.
La cantidad de
cadáveres no permitió hacer entierros con ataúd para cada fenecido, se recurrió
a las fosas comunes, para evitar el hedor de la descomposición y la aparición
de alguna peste producto de esta circunstancia. Y paralelamente por precaución
se vacunó masivamente a la población contra posibles epidemias, como la
bubónica. Roger Llaxacondor V.
A Maritza Maguiña Ramirez, Gilda Beatriz
Ruiz Casimiro, Javier Chavez
Ramirez y 5 personas más les
gusta esto.
Roger Julio
Llaxacondor Vilca Mis queridos Amigos en este 24 me aunó a Uds, con
una de las razones por la que nos entendemos, el haber sobrevivido al sismo del
31, dejo en esta página mi testimonio de lo que recuerdo, vi y escuche comentar
a los adultos que en ese momento afrontaban el problema, como dice Leandro Rodriguez
Valverde para analizar los errores que para el futuro se puede evitar,
Un cariñoso Abrazo para todos.
24 de octubre de 2011 a
la(s) 1:31 · Me gusta ·
3

Felicita Montoya yo
tambien me auno es este dia... FELIZ DIA A LOS HUARACINOS DE LOS
70S.............
24 de octubre de 2011 a
la(s) 7:32 · Me gusta ·
1

Habíamos pasado toda la
noche en vela, unas 10 personas de la familia apretujados en un colchón de 2
plazas que mi tío Lizandro Coral trajo de su tienda, la librería Ancash. De
pronto, a eso de las 9h., paso don Antuco, el hombre del molino de mi familia que
quedaba en Chorrillos, barrio de Nicrupampa, llevando en un triciclo el cuerpo
yaciente de mi querida primita Vicky para darle cristiana sepultura pero los
zapadores no le dejaron pasar y la llevaron a una de las fosas comunes del
cementerio junto a todos los cuerpos que iban rescatando.
Unos tiempo después, los restos de Vicky Arguedas Maguiña, fueron exhumados con permiso del consejo y hoy descansa junto a su madre mi tía Hoticha, madre de Julio Hernán Arguedas Maguiña.
24 de octubre de 2011 a
la(s) 10:07 · Me gusta ·
7

Roger Julio
Llaxacondor Vilca Bien Ana Maria Cavero
Figari Por el momento Está guardado aquí tu comentario , y desde ya Un
Reconocimiento a ese valeroso Cuerpo Médico.
El Lunes a la(s) 4:17 · Me
gusta
Amigos les hago llegar
una narración del Dr. Mateo Casaverde de su experiencia en el aluvión de Yungay
en el sismo de 1970. El Dr. Mateo Casaverde Director Tecnico del Instituto Geofísico
del Perú en aquella epoca se encontraba frente al cementerio de Yungay cuando ocurrió
el terremoto.
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"Nos dirigíamos de Yungay a Caraz, cuando a la altura del cementerio de Yungay se inició el terremoto. Nuestro vehículo, una camioneta Chevrolet, modelo1969, de tres cuartos de tonelada, saltaba verticalmente con tal fuerza que era difícil su control. Observamos desde el cerro cómo se desplomaban las casas de adobe y un puente próximo sobre la carretera. Se podía advertir con mucha mayor claridad la componente vertical de las ondas sísmicas, produciéndose ligeramente grietas sobre el asfalto de la carretera. Simultáneamente se observaron deslizamientos de tierra de pequeña magnitud con bastante polvo sobre la Cordillera Negra. Abandonamos nuestro vehículo prácticamente cuando el terremoto estaba terminado.
Escuchamos un ruido de baja frecuencia, algo distinto, aunque no muy diferente, del ruido producido por un terremoto. El ruido procedía de la dirección del Huascarán y observamos entre Yungay y el Nevado, una nube gigante de polvo, casi color arcilla. Se había producido el aluvión; parte del Huascarán Norte, se venía abajo. Eran aproximadamente las 15:24 horas.
En la vecindad donde nos encontrábamos, el último lugar que nos ofrecía una relativa seguridad contra la avalancha, era el cementerio, construído sobre una colina artificial, una huaca incaica. Corrimos unos cien metros de carretera antes de ingresar al cementerio, que también había sufrido los efectos del terremoto. Ya en éste, atiné a voltear la vista a Yungay. En ese momento, se podía observar claramente una ola gigantesca de lodo gris claro, de unos sesenta metros de alto, que empezaba a romperse en cresta y con ligera inclinación e iba a golpear el costado izquierdo de la ciudad. Esta ola no tenía polvo. En nuestra carrera sobre las escalinatas, logramos alcanzar la segunda terraza y encontramos la vía a la tercera terraza, más obstruida, y con un hombre, una mujer y tres niños tratando de alcanzarla. Nos desviamos a la derecha, sobre la misma segunda terraza, cuando como un golpe seco de látigo, una porción de la avalancha alcanzó el cementerio en su parte frontal, prácticamente a nivel de la segunda terraza. El lodo pasó a unos cinco metros de nuestros pies. Se oscureció el cielo por la gran cantidad de polvo, posiblemente originado de las casas destruidas de Yungay. Volteamos la mirada: Yungay con sus veinte mil habitantes habían desaparecido"
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"Nos dirigíamos de Yungay a Caraz, cuando a la altura del cementerio de Yungay se inició el terremoto. Nuestro vehículo, una camioneta Chevrolet, modelo1969, de tres cuartos de tonelada, saltaba verticalmente con tal fuerza que era difícil su control. Observamos desde el cerro cómo se desplomaban las casas de adobe y un puente próximo sobre la carretera. Se podía advertir con mucha mayor claridad la componente vertical de las ondas sísmicas, produciéndose ligeramente grietas sobre el asfalto de la carretera. Simultáneamente se observaron deslizamientos de tierra de pequeña magnitud con bastante polvo sobre la Cordillera Negra. Abandonamos nuestro vehículo prácticamente cuando el terremoto estaba terminado.
Escuchamos un ruido de baja frecuencia, algo distinto, aunque no muy diferente, del ruido producido por un terremoto. El ruido procedía de la dirección del Huascarán y observamos entre Yungay y el Nevado, una nube gigante de polvo, casi color arcilla. Se había producido el aluvión; parte del Huascarán Norte, se venía abajo. Eran aproximadamente las 15:24 horas.
En la vecindad donde nos encontrábamos, el último lugar que nos ofrecía una relativa seguridad contra la avalancha, era el cementerio, construído sobre una colina artificial, una huaca incaica. Corrimos unos cien metros de carretera antes de ingresar al cementerio, que también había sufrido los efectos del terremoto. Ya en éste, atiné a voltear la vista a Yungay. En ese momento, se podía observar claramente una ola gigantesca de lodo gris claro, de unos sesenta metros de alto, que empezaba a romperse en cresta y con ligera inclinación e iba a golpear el costado izquierdo de la ciudad. Esta ola no tenía polvo. En nuestra carrera sobre las escalinatas, logramos alcanzar la segunda terraza y encontramos la vía a la tercera terraza, más obstruida, y con un hombre, una mujer y tres niños tratando de alcanzarla. Nos desviamos a la derecha, sobre la misma segunda terraza, cuando como un golpe seco de látigo, una porción de la avalancha alcanzó el cementerio en su parte frontal, prácticamente a nivel de la segunda terraza. El lodo pasó a unos cinco metros de nuestros pies. Se oscureció el cielo por la gran cantidad de polvo, posiblemente originado de las casas destruidas de Yungay. Volteamos la mirada: Yungay con sus veinte mil habitantes habían desaparecido"
El Lunes a la(s) 10:30 · Me
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1

Roger Herrera Mejia Hola
Leandro, realmente escalofriante la narración de Mateo Casaverde de últimos 5
minutos de Yungay y sus aprox. 20 mil pobladores sepultados. PUDO EVITARSE ESTA
APOCALIPTICA TRAGEDIA?. Creo que si, porque hasta donde estoy informado ya se tenía
el estudio de la gran falla geológica del Huascarán con muchos meses de
anterioridad.
Hace 15 horas · Me
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Por otro lado, puedo
asegurarles que actualmente el 95% de los peruanos ni sabe ni se les ha
enterado por ningún medio a su alcance, sobre esta tragedia de los 70s. Una
prueba mas de como la educación peruana desde la básica hasta la universitaria
vive tan divorciada de su propia realidad, nos limitamos a ensenar con COPY and
PASTE otras realidades ajenas a la nuestra. Ahí está el trasfondo de nuestra
dependencia económica, política y social. Quítale ciencia propia a un pueblo y
esclavo de ti será toda la vida diría Maquiavelo.
Hace 14 horas · Me
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1


Hace 14 horas a
través de su celular · Me
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1

Si se tiene la documentación
con el informe de estos dos científicos extranjeros y sus recomendaciones
frente al inminente peligro 10 anos antes. Yungay y todo el departamento de
Ancash puede iniciar un JUICIO AL ESTADO PERUANO por actuación negligente y por
todos los danos y perdidas en vidas humanas y materiales sufridas en esa
tragedia. Es una forma de castigar a tanto político inepto e incompetente a lo
largo de nuestra historia.
Hace 7 horas · Me
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2

Leandro Rodriguez
Valverde Interesante lo que mencionas Roger, buscare la fuente y a ver
si hacemos algo al respecto.
Hace 2 horas · Me
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HUARACINOS
DE LOS 70"
CORDINADORES: Shary Huerta
Depaz, Maritza Maguiña
Ramirez y Roger Julio
Llaxacondor Vilca
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